Los Gastos Más Comunes y Permitidos
Estos son los gastos que casi todos los autónomos pueden deducir sin problema. Son los más claros y diremos que no suelen traer complicaciones.
- Alquiler de local o espacio de trabajo: Si tienes un despacho, taller o tienda, el alquiler íntegro es deducible.
- Suministros: Luz, agua, gas, internet. Todos necesarios para trabajar.
- Materias primas y mercancías: Todo lo que necesitas para tu producto o servicio.
- Equipo y herramientas: Ordenador, software, maquinaria, mobiliario de oficina.
- Servicios profesionales: Gestoría, asesoría legal, consultoría.
- Publicidad y marketing: Web, redes sociales, folletos, anuncios.
La regla general es simple: si es gasto de negocio, es deducible. Si lo necesitas para vivir (no para trabajar), no lo es.